El sueño Durant

“Que mi hijo sea un modelo a seguir por tantos niños es impresionante para mí. Quiero que Kevin sea el hombre que él quiere ser”. Y así parece que esté pasando. Wanda Pratt, madre de Kevin Durant, se emociona al hablar sobre su hijo, en el spot de una famosa bebida energética. Ella sabe del tortuoso camino por el que ha tenido que transitar Kevin para llegar a la cumbre. La fórmula del sangre, sudor y lágrimas. Nunca mejor aplicado. Durant con 7 años ya soñaba con ser un gran jugador de baloncesto. 16 años después, el sueño ya está más que cumplido.

El alero de Oklahoma está de moda. Es imagen de múltiples marcas, está blindado por altos contratos de patrocinio e incluso ha participado en el film “Switch”. Presenta partido a partido sus credenciales para lograr el MVP de la Temporada regular. Los Thunder, subidos en una moto de innumerables caballos, no cejan en el ritmo mostrado ya en la Final del año pasado. Están avisando de su querencia hacia el título, y cada vez llaman a la puerta con más fuerza. Esto no es nuevo. Como tampoco lo es el hecho de que sin esfuerzo y superación, no hay meta grande posible. Durant lo sabe, y nunca descuida tales premisas. Ni se olvida de los que han quedado atrás en su escalada. Luce, desde antes de recalar en la NBA , el dorsal Nº 35. Ese número hace referencia a la edad a la que falleció un entrenador del instituto al que él iba. Kevin, marcado por la trágica muerte, decidió usar ese dorsal en su conmemoración.

Antes de desembarcar en el universo NBA, el alero había pasado por la Universidad de Texas. Merendando récords de otros, al final acabó por destrozar los suyos propios. Promedios de casi 26 puntos por partido hicieron que completase una sublime campaña. Portland le echó el ojo izquierdo. El derecho fue para Greg Oden, gran promesa en la pintura. Los Trail Brazers se fiaron del diestro ojo. Sin embargo, quien seguiría el camino más derecho de todos sería Durant. A los Supersonics les cayó el novato que Portland rechazó. Cual premio de consolación, Durántula regalaría a la franquicia de Seattle un galardón como Rookie del año, a pesar de que algunos analistas o ex jugadores, como Charles Barkley, siempre apoyaron a Al Horford.

En la Temp. 08/09, los Supersonics se mudaron a Oklahoma. El cambio de nombre y de ciudad no le supuso inconveniente a Kevin. Siguió su imparable estela en la cancha. Fuera de ella, el preparador físico del equipo animaba a Durántula a aumentar su masa muscular con ejercicios intensivos que fortalecieran sus delgados brazos. El cuerpo técnico sabía que con una envergadura cercana al 2.29 se podría hacer mucho daño al rival, y si se mejoraba el volumen de los brazos, el peligro aumentaría en voracidad. Repetiría Rookie Challenge, del lado esta vez de los Sophomores. En ese partido, los comentarios de medio mundo coincidieron en señalar al de Washington como un prodigio del baloncesto. 46 puntos consiguió esa noche. Era el marco perfecto para envolver un cuadro en el que Durant ya aparecía como el líder de Oklahoma.

Ir grano a grano para conseguir algo está más que bien. Indica constancia y trabajo diario. Durántula se preguntaba para qué ir grano a grano pudiendo coger grandes puñados. En eso resume su evolución season-to-season. Si en su 1ª Temp. NBA promedió 20.3 puntos, en la 2ª 25.4 punto, en la 3ª ascendería hasta los 30. La potencia física innata ya había sido reforzada con más músculo. Se notaba en las intimidaciones que cada vez se sucedían más sobre los centers. Sus movimientos en el poste alto también mejorarían durante el tiempo estival. La apuesta apunto sólo tenía un pero: la defensa. Durant llevaría a su franquicia a los Playoffs, y aunque fueron eliminados en 1ª Ronda por los Lakers, el germen de equipo campeón ya estaba plantado.

Ese mismo año, se disputó el Mundial de Basket en Turquía. España acudía como campeona y uno de los poco equipos capaces de plantarles cara a los estadounidenses. Toda la prensa bautizó a la lista de convocados de EE. UU. como Equipo B, por las ausencias de las grandes estrellas. En esas filas estaba Durant. Antes de acudir a Turquía, dejó claro a su familia que volvería con el Mundial. Aunque para su país ese título no sea de capital importancia, para Kevin no existía la posibilidad de perder. Así se lo hacía saber a sus compañeros antes de cada partido. Curiosamente, ese ímpetu ganador que gastaba antes de partir a tierras turcas, se plasmó en una victoria ante los anfitriones en la final. Durant, 28 puntos y MVP del torneo. Su familia ya estaba advertida.

La Temp. 10/11 no hacía más que constatar el hambre de Durant. Sin entrar en unos números que hablan por sí solos, Durántula volvió a ser el eje que llevaría a los Thunder aún más lejos. Esta vez plantándose en la final ante Dallas. Perdieron, cierto es. Pero todo el mundo quedó maravillado con un equipo sorprendente, prometedor y no exento de calidad. Unas grandes individualidades que formaron un mejor conjunto.

Después del infausto lockout, volvió el baloncesto en la Temp. 11/12. Durant había trabajado duro durante el largo verano, jugando incluso partidos en el patio de Rucker Park de Nueva York. Hasta la fecha de esta temporada acumula 27.9 puntos  y una participación sobresaliente en el último All Star, del que fue MVP. Está llevando a Oklahoma, junto con jugadorazos del calibre de Westbrook, Perkins o Ibaka, al mejor final posible. Aventurarse a señalar con el dedo el posible campeón es una quimera aún. Quimera igual de grande que obviarlos en la lucha por el anillo. Balanza positiva pues.

Durant sabía que su hora de consagrarse definitivamente había llegado este año. En algunos medios dejó claro que Oklahoma “está creciendo como equipo. Y necesitamos crecer juntos”. Si de crecer anda la cosa, Kevin ya ha dado el estirón. Cuando era un niño de 7 años y aún no había crecido lo suficiente, ya soñaba. Ahora lo sigue haciendo. Sólo que ahora lo hace con los ojos bien abiertos. No quiere perderse ni un detalle de ese sueño que le puede llevar a ser todo un campeón de la NBA.

Comentarios

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7 Comentarios

Mostrando todos los 7 comentarios
  • anonimo Anónimo (Romeo-Zulu-9)

    #7 - 2012-03-15T16:38:19Z

    Oklahom se ha armado muy bien en estas temporadas, cogiendo experiencia con sus partipacions en play offs. Durant si no es este año, sera el siguiente cuando sea campeon. Cada vez está mejor!

  • juanlu_dominguez juanlu_dominguez

    #6 - 2012-03-15T10:19:56Z

    Gracias por vuestros comentarios! Al igual que Abraham, veo a Chicago como el claro rival, per estoy seguro que los Thunder estarán en la lucha. Me parecen un equipazo :)

  • abraham_villar abraham_villar

    #5 - 2012-03-15T08:29:49Z

    Muy bueno el artículo Juan Luis. Soy un enamorado de Durant la verdad y del timing de juego de los Thunder. En cuanto al campeón de este año yo veo a Chicago por encima del resto. Creo que Rose es demasiado bueno y demasiado inteligente como para dejar pasar la oportunidad...

  • anonimo Anónimo (Delta-India-10)

    #4 - 2012-03-15T08:27:52Z

    Gran artículo!!! Juan Luis

  • laura_iglesias laura_iglesias

    #3 - 2012-03-15T00:33:51Z

    Completísimo artículo cuya redacción es inmejorable. Gracias por un post tan detallado sobre un jugador sublime. Enhorabuena!!!! :)

  • anonimo Anónimo (India-Quebec-9)

    #2 - 2012-03-14T17:45:54Z

    Los Thunder tienen un filón d oro con este chico. Siempre me ha parecido un jugador sublime. Si se le respetan las lesiones...estará destinado a lo más grande. Gran cierre cn la comparación entre sueño e infancia.

  • anonimo Anónimo (Whiskey-Hotel-1)

    #1 - 2012-03-14T16:39:12Z

    Durant es sin duda uno se los mejores jugadores actuales en la nba. Tiene casi todo en físico y juego y su repercusión cada vez es mayor. Lógico que su madre sienta eso,sobre tdo por los orígenes tan humildes de Durant. Candidato mvp seguro

Autor del artículo:

juanlu_dominguez

Juan Luis
Ocampos

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